La ruta de esta semana era un poco sorpresa porque no había nada en el calendario y porque el tiempo marcaba una borrasca importante. Pero eso no fue bastante para que 12 valientes caballeros de la Real Orden no salieran a cabalgar por términos lejanos. El tiempo amenazaba algo de lluvia pero nadie se imaginaba lo que nos esperaba, empezamos a cabalgar en sentido opuesto a la amenazante tormenta, pero pronto empezamos a notar algo de humedad. Esa misma humedad se transformó en lluvia, y pronto esa misma lluvia se convirtió en algo que caía más lentamente y no llegaba a cuajar… y de pronto apareció la esperada NIEVE.
La sensación era fantástica y el paisaje era precioso. Llegamos al bar de Pinet, cogimos fuerzas y salimos pitando de allí porque todo la fantástica sensación que nos trajo la nieve, pronto se desvaneció y llegó la temible lluvia. Un poco más adelante, tras la bajada de la cantera del Pla de Corrals, tuvimos que parar porque uno de los caballeros, Iván, tuvo una avería leve, momento en el que algunos de los caballeros tuvieron la brillante idea de llamar a sus doncellas para no preocuparlas, pero se destapó la caja de Pandora y empezaron los truenos y relámpagos… nunca vi un regreso tan rápido.
Supongo que si nos hubiéramos tirado a una piscina no nos hubiéramos mojado tanto. Pero, en definitiva, fue una buena ruta como siempre.
by Ximo Porc@r