Amb els torrons i el dinar de Nadal encara en la gola, i amb l'amenaça de pluja que frustrà l'eixida el dia anterior, cinc cuquets partiren cap a la vila de Moixent per tal de rebaixar la panxa i estirar les cames. Una pujada d'un bon grapat de kilòmetres i ben enfangada ens va obrir la gana, que ens va alleujar la bella Petia al Teularet, on fa un parell d'anys celebràrem un magnífic festí en acabar la festa del rutòmetre. A Salva, la seua montura li protesta quan no fa l'eixida oficial dels dissabtes amb la penya i tingué un parell de punxades que li feren ficar cambra a la roda de darrere (dins de la qual hi havia una espècie de tumor de moc slime que ja requeria ser extirpat).
L'esmorzar, en bona companyia i amb l'escalforeta de l'estufa, es va allargar més del compte, però en eixir ens ficàrem de seguida, després d'una vertiginosa baixada, a l'interior del barranc de Boquella, per sendes estretes, un llit del riu ple de cudols i pedregots i alguna que altra bassa en la que alguns es mullaren fins més amunt del genoll. Les vistes de les elevades parets calcàries, el silenci imponent del paratge només trencat pel nostre pas i la bona sintonia dels participants va fer que, tot i arribar a la fi de la ruta vora les quatre de la vesprada, tots sentírem que havia sigut un matí molt ben aprofitat.
La peña se puede definir por la siguiente ecuación:
P=1/D, donde D=dureza y P= nº de personas
Es decir a mayor dureza menor nº de personas.
O dicho de otro modo ”que la peña se raja cuando hay una salida relativamente dura”.
Está vez sólo nos reunimos 5 personas y me atrevo a decir que fue una de las rutas en las que más disfrutamos, a pesar de todos los problemas que tuvimos.
Abandonamos el coche arrimándolo en la pista y empezamos la subida y con ello tuvimos el 1er problema: nuestro compañero Luís tuvo un percance con la suspensión trasera que le frenaba la rueda al subir; Como buenos boy scouts, y porque no disponíamos de herramientas, cogimos una rama del monte para bloquear la suspensión trasera.
Durante el recorrido pepe hizo una pequeña variante, que por un lado nos evitaba
coger carretera, pero por otra nos obligaba atravesar el monte campo a través y
a cuestas con la bici. La parte final hasta llegar al almuerzo se nos hizo eterna
y durante su transcurso nos adelantaron 2 motos de trial; Cristian intentó
imitarlas y realizó un salto que acabó en una de las piñas que seguro que
recordaremos durante mucho tiempo. Afortunadamente , no le causó ningún tipo de
lesión, sólo alguna que otra magulladura.
Llegó el muy merecidísimo almuerzo que nos recuperó de la paliza anterior y
comenzaba lo mejor de la jornada: Todo lo que habíamos subido teníamos ahora que bajarlo.
Solamente nos quedaba un pequeño repecho que superar.
Durante la bajada ocurrió el segundo incidente del día, una caída tonta que acabó provocándome un corte y como consecuencia de ello 6 puntos. Continuamos la marcha gracias a una pernera que me dejó pepe y nos acercamos a la senda que lleva a la piscifactoría. Un paisaje natural que por mucho que lo veas en las fotos y te lo cuenten es mejor que vayas en persona y si encima haces el recorrido en bici mejor que mejor. La mala suerte nos acompañó hasta el final ya que si la memoria no me falla tuvimos 5 pinchazos durante toda la jornada. De la piscifactoría volvimos a los coches y de aquí rumbo a casa. A pesar de los accidentes, pinchazos, cansancio... es una etapa que vale la pena repetir y esperamos que para esa ocasión seamos 15 en vez de 5.
byJordi